Los 7 Pecados Capitales del Porno

El porno es uno de los principales instrumentos del diablo mediante el cual propaga sus pecados capitales entre los hombres y mujeres que se dejan seducir por las tentaciones de la carne, pero dentro de la industria xxx hay algunas prácticas que te llevarán directamente a carbonizarte entre las llamas por el resto de la eternidad.

Los 7 Pecados Capitales del Porno que te llevarán directamente al Infierno

Porno Casero Las relaciones están destinadas a la procreación y cuando el sexo se utiliza como instrumento de perversión  para tentar a otras personas a que se entreguen a los placeres de la carne sin estar unidas por el vínculo del sagrado matrimonio, se está incurriendo en pecado mortal.

Vídeos Pornos Los vídeos porno en general son lujuriosos e incitan al deseo depravado que se desvincula de los sentimientos y emociones humanas de las que Dios nos ha dotado.

Porno Amateur Supone la corrupción de los jóvenes que empiezan a concebir el sexo como un instrumento de ganar dinero incitándolos a la prostitución.

Vídeos Travestis están pensados para confundir al género masculino para que los hombres se revuelven con otros hombres sin decoro, como ya se advirtió en el Apocalipsis que supondría la llegada del fin de los tiempos.

Vídeos Eróticos que contienen imágenes que incitan al pecado alimentando las fantasías carnales fuera del matrimonio que incitan a pensar en el sexo a hombres y mujeres para consumirse en su deseo, en lugar de alimentar su espiritualidad.

Los vídeos porno gratis suponen una fuente ilimitada de recursos para pecar, porque brindan el libre acceso a un universo de perversiones depravadas que se alejan del vínculo emocional que implica el fusionarse con el otro distorsionando la función de la procreación como Dios nos la ha enseñado.

Incesto Las relaciones incestuosas conducen inevitablemente a la condenación de las almas en esta vida y en la otra, de igual forma que a las personas que son testigos de tales depravaciones a través del porno y quienes la promueven con fines lucrativos para destruir la unidad familiar, pues Dios es implacable con los soberbios y servidores de Satán que se atreven a destruir las instituciones que ha creado.

Continuar en la senda del pecado admitiendo el porno en tu vida, te apartará del lado espiritual contribuyendo a ensuciar tu alma mediante el pecado que te generan los deseos impuros, pues como se especifica en  Mateo 5, 28, “El que mira a una mujer deseándola, ya cometió adulterio con ella en su corazón”, lo que traducido al lenguaje de nuestros días supone que quien mire lujuriosamente a una mujer u hombre mientras mantiene relaciones sexuales, está fantaseando con esa persona y por lo tanto deseoso de tener sexo con ella, lo que a efectos prácticos sería igual que haber materializado el pecado, lo cual se agravaría notablemente si quien peca con sus fantasías estuviese casado o casada, porque estaría corrompiendo con su mente el sagrado vínculo del matrimonio.